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Cuando identificas las causas de algún problema orgánico, la sanación comienza. Nada más importante que ir al origen de un asunto. Con las pruebas de alergia o allergy tests estarás en camino de curarte. Ya sea porque tienes intolerancia o alergia hacia algún alimento o porque has tenido exposición a un agente externo, las pruebas de la alergia son la solución.

¿Por qué someterse a pruebas de alergia?

Porque son la mejor forma de obtener un diagnóstico en la actualidad. Su efectividad es alta y te expone a un mínimo de riesgos, o a ninguno. No estarás tampoco arriesgando tu dinero pues estas pruebas de alergia suelen ser baratas.

Los tipos de prueba a los que puedes someterte son muchos. Pero, a continuación, te mencionaremos los más comunes:

El prick test o pruebas cutáneas. Es una prueba que se practica sobre la piel, con una aguja se introducen los distintos alérgenos y se espera a ver si ocurre una reacción. De ser así, se procede a identificar la sustancia a la que el organismo reaccionó para defenderse. Esta es un prueba alergia muy común hoy en día, pues lo resultados son inmediatos, en plena consulta médica.

Pruebas de sangre. Suelen ser también muy efectivas y seguras para el paciente. El punto negativo de esta prueba, aunque no termina de serlo seriamente, es que tardan más los resultados y suelen ser menos sensibles a los alérgenos. Pero como punto a favor puede ser recomendable para personas muy sensibles en su reacciones.

Prueba epicutánea o de parche. Se coloca una especie de parche de sustancias químicas en la espalda del paciente que provocan reacciones al contacto. Esto se hace para alergias cutáneas y se debe llevar puesto el parche por 48 horas.

Estas pruebas de alergia no representan riesgos alguno, por lo que son altamente recomendables.